¿Cómo saber si tengo una lesión de meniscos?
Los síntomas de una lesión de meniscos (menisco) pueden variar según la gravedad y el tipo de desgarro, pero los más comunes son:
Dolor localizado en la línea articular de la rodilla, generalmente en el lado interno (menisco medial) o externo (menisco lateral).
Hinchazón que puede aparecer de forma gradual en las primeras 24–48 horas o inmediatamente después de la lesión.
Sensación de bloqueo o “traba” articular: la rodilla se queda atascada en una posición y cuesta volver a moverla.
Chasquidos, clics o sensación de roce al mover la rodilla.
Dificultad para extender o flexionar completamente la rodilla (limitación del rango de movimiento).
Inestabilidad leve o sensación de que la rodilla cede (más frecuente si hay lesiones asociadas).
Dolor al girar el cuerpo con la rodilla apoyada o al realizar giros bruscos, agacharse o subir/bajar escaleras.
Dolor al aplicar presión directamente sobre la línea articular mediante palpación.
Si el dolor es intenso, la hinchazón es marcada, la rodilla se bloquea frecuentemente o se acompaña de incapacidad para caminar, es importante acudir con un especialista en ortopedia para evaluación clínica, pruebas de imagen (como resonancia magnética) y tratamiento oportuno. En Grupo Orthofibo ofrecemos valoración y opciones de manejo —conservador o quirúrgico según el caso— para recuperar función y movilidad.